El resultado final es similar al de los dientes naturales, tanto en aspecto como en resistencia.
Se coloca en el hueso maxilar con el fin de sustituir la raíz dental perdida, y sobre la que posteriormente se coloca la prótesis.
Una ausencia dental debe ser sustituida porque las consecuencias de no hacerlo conllevan desplazamiento de las piezas adyacentes, sensibilidad, inflamación de las encías e incluso pérdida de hueso maxilar que implica envejecimiento facial, pues se endurecen los rasgos y aparecen arrugas prematuras.
Grupo Loizaga, 7
Retuerto (Barakaldo)
48903 Bizkaia
